Seguimos a la estrella como nos dijo, llevábamos casi 7 minutos caminando y veía a Saly algo cansada, ella no estaba acostumbrada a caminar tanto, llegamos a un lugar donde no había ningún árbol, se podía ver claramente el cielo, la estrella se detuvo.
-Ahora las dos cierren sus ojos y no piensen nada, abran los ojos cuando yo les diga- Nos dijo la estrella
Cerré los ojos y no pensé en nada como lo pidió la estrella, de repente sentí que ya no tocaba el suelo, sentía que estaba volando, quería abrir los ojos, pero tenia que esperar a que la estrella me dijera que podía abrirlos, escuchaba a mi hermana reírse, seguramente le encantaba sentir que podía volar, Saly siempre quiso volar, una vez me pidió que le deseara a las estrellas que ella pudiera volar, le dije que algún día le pediría a las estrellas lo que me pidió pero nunca lo hice y a Saly se le olvido lo que me pidió.
-Ya pueden abrir los ojos- Dijo la estrella
-Genial estoy volando- Dijo Saly al abrir los ojos
Me reí mucho cuando vi que mi hermana y yo estábamos volando y no solo eso, también podíamos caminar en las nubes, Saly le gusto mucho ese momento como a mi, de repente más estrellas se acercaron a nosotras y nos saludaban, algunas eran más grandes que otras y mientras más grande eran más brillantes eran.
-Hola amigas- Dije
-Hola Hanna, por fin te vemos más de cerca- Me dijo una de las estrellas
-Ahora todas vamos a ayudarte a recuperar a tus abuelos- Dijo otra estrella
-Sigan a las otras estrellas- Dijo la estrella que nos guió al cielo
Las estrellas se movían y las seguíamos, nos llevaron a una nube que no era igual a todas la que había visto, esa tenia una forma de un trono que hay en los castillos y vi a otra estrella que era la más brillante, parecía como si ella fuera la líder, llegamos a la nube y nos acercamos a la estrella.
-Bienvenidas- Nos dijo la estrella
-Hola- Dijimos Saly y yo al mismo tiempo
-Se lo que hiciste Hanna, ahora tienes que buscar lo siguiente- Me dijo la estrella
-¿Que cosa?- Dije
-Son tres cosas: La piedra de la fe, el anillo del amor y el cetro de la generosidad- Dijo la estrella
-¿Donde encontrare eso?- Pregunte
-En un portal que solo yo se abrir, cuando hayas encontrado una de las cosas, se abrirá otro portal que te llevara al lugar donde se encuentra el otro objeto- Me explico la estrella
-¿Y cuando encuentre todos los objetos?- Pregunte
-Después lo veras- Dijo la estrella
La estrella abrió el portal que menciono, estaba un poco asustada igual que mi hermana, tomamos nuestras manos con fuerza y entramos lentamente al portal, al llegar al lugar, recordé todos los objetos que me dijo la estrella, pero la pregunta "¿Dónde estarán?", solo seguí caminando hasta poder encontrar algo, el lugar era como el mundo en que vivimos solo que el cielo era color verde, solo había arena de color azul y el mar era medio amarillo, era como estar en la playa pero con los colores invertidos, "¿Qué clase de mundo es este?" me preguntaba en mi mente.
-Ahora las dos cierren sus ojos y no piensen nada, abran los ojos cuando yo les diga- Nos dijo la estrella
Cerré los ojos y no pensé en nada como lo pidió la estrella, de repente sentí que ya no tocaba el suelo, sentía que estaba volando, quería abrir los ojos, pero tenia que esperar a que la estrella me dijera que podía abrirlos, escuchaba a mi hermana reírse, seguramente le encantaba sentir que podía volar, Saly siempre quiso volar, una vez me pidió que le deseara a las estrellas que ella pudiera volar, le dije que algún día le pediría a las estrellas lo que me pidió pero nunca lo hice y a Saly se le olvido lo que me pidió.
-Ya pueden abrir los ojos- Dijo la estrella
-Genial estoy volando- Dijo Saly al abrir los ojos
Me reí mucho cuando vi que mi hermana y yo estábamos volando y no solo eso, también podíamos caminar en las nubes, Saly le gusto mucho ese momento como a mi, de repente más estrellas se acercaron a nosotras y nos saludaban, algunas eran más grandes que otras y mientras más grande eran más brillantes eran.
-Hola amigas- Dije
-Hola Hanna, por fin te vemos más de cerca- Me dijo una de las estrellas
-Ahora todas vamos a ayudarte a recuperar a tus abuelos- Dijo otra estrella
-Sigan a las otras estrellas- Dijo la estrella que nos guió al cielo
Las estrellas se movían y las seguíamos, nos llevaron a una nube que no era igual a todas la que había visto, esa tenia una forma de un trono que hay en los castillos y vi a otra estrella que era la más brillante, parecía como si ella fuera la líder, llegamos a la nube y nos acercamos a la estrella.
-Bienvenidas- Nos dijo la estrella
-Hola- Dijimos Saly y yo al mismo tiempo
-Se lo que hiciste Hanna, ahora tienes que buscar lo siguiente- Me dijo la estrella
-¿Que cosa?- Dije
-Son tres cosas: La piedra de la fe, el anillo del amor y el cetro de la generosidad- Dijo la estrella
-¿Donde encontrare eso?- Pregunte
-En un portal que solo yo se abrir, cuando hayas encontrado una de las cosas, se abrirá otro portal que te llevara al lugar donde se encuentra el otro objeto- Me explico la estrella
-¿Y cuando encuentre todos los objetos?- Pregunte
-Después lo veras- Dijo la estrella
La estrella abrió el portal que menciono, estaba un poco asustada igual que mi hermana, tomamos nuestras manos con fuerza y entramos lentamente al portal, al llegar al lugar, recordé todos los objetos que me dijo la estrella, pero la pregunta "¿Dónde estarán?", solo seguí caminando hasta poder encontrar algo, el lugar era como el mundo en que vivimos solo que el cielo era color verde, solo había arena de color azul y el mar era medio amarillo, era como estar en la playa pero con los colores invertidos, "¿Qué clase de mundo es este?" me preguntaba en mi mente.
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