No recuerdo quienes son mis padres, mi madre murió después de dar a luz a mi hermana Saly y mi padre nos dejo en la casa de nuestros abuelos para que nos cuidaran, yo nací con un extraño poder de pedirle deseos a las estrellas y siempre mis deseos se cumplen, nunca he pedido el deseo de que mi hermana y yo volvamos a vivir con papá o que mi madre vuelva a vivir, porque mi padre nos dejo con nuestros abuelos por una razón y mi madre ya vivió el tiempo que tenia que vivir, el lugar donde vivíamos era un bosque que siempre estaba cubierto de nieve, era un lugar muy lindo.
Cuando tenia 12 años en el día del cumpleaños numero 7 de Saly, no fue tan bueno para todos, termine peleando con mis abuelos, me pidieron que fuera a cazar ya que no nos quedaba mucha comida y a mi no me gustaba cazar animales.
-Hanna deja de pelear con nosotros y ve a cazar- Me decía mi abuelo
-No quiero salir a cazar, saben que odio la caza- Les decía
-Hanna, obedece a tu abuelo y ve- Me dijo mi abuela
-Esta bien, iré- Dije con mala gana
Fui al sótano donde estaba todo lo que mi abuelo usaba para cazar cuando era más joven y salí a cazar. Cuando llevaba algunos minutos caminando, estaba empezando a oscurecer y hacia más frió, lo único que logre cazar fueron dos conejos, cuando llegue a un lugar donde no habían muchos arboles, comencé a mirar el cielo y veía las hermosas estrellas que iluminaban la noche, tire las herramientas de caza y la bolsa donde tenia los dos conejos, mire fijamente el cielo y me concentre para pedir un deseo, pensé en la pelea que tuve con mis abuelos.
-¡Deseo que mis abuelos nunca hayan existido!- Dije gritando
Tome las herramientas de caza, la bolsa con los conejos y me fui a casa, al llegar escuche a Saly llorando, deje en el sótano las cosas que use para cazar y lleve la bolsa con los conejos a la casa, entre y vi a Saly en el sofá con cara de haber visto un fantasma y sacaba lagrimas de sus ojos sin parar.
-Hanna, nuestros abuelos desaparecieron- Dijo Saly
-Mi deseo se cumplió- Dije sin pensarlo
-¿Deseaste que nuestros abuelos desaparecieran?- Pregunto Saly
-Si...lo hice- Dije mirando el suelo
-Hanna, eres mala- Me dijo Saly
Saly se fue a su habitación y yo me quede sola, me arrepentí de haber deseado eso, me sente en el sofá y comencé a llorar, de repente escucho a alguien hablándome, mire de un lado para otro y vi a una estrella en la ventana, me acerque lentamente a la ventana y la abrí, la estrella entro a la casa y se ubico en la mesa.
-Hanna, tu y tu hermana están en peligro- Dijo la estrella
-¿A que te refieres?- Pregunte
-Por haber pedido ese deseo ustedes dos van a desaparecer- Me dijo la estrella
-Pero puedo pedir que vuelvan- Dije
-No puedes pedir ese deseo Hanna, es como pedir revivir a las personas- Me dijo la estrella
-¿Qué puedo hacer?- Pregunte
-Ve con tu hermana al mismo lugar donde pediste el deseo y te diré que debes hacer, te espero- Dijo la estrella y desapareció.
Quede quieta por un minuto y me fui rápidamente a mi habitación a prepararme para el viaje, volví al sótano a buscar las cosas de caza por cualquier cosa y entre a la habitación de Saly para llevarla al bosque.
-Lárgate Hanna, no quiero verte- Me dijo Saly cuando entre
-Saly tenemos que salir- Le dije
-¿Por qué?- Me pregunto
-Una estrella me dijo que por pedir ese deseo, las dos vamos a desaparecer- Le explique
-¿Es enserio?- Me pregunto sorprendida
-Si, tengo que ir al mismo lugar donde pedí el deseo y tu tienes que ir también- Le dije
Terminamos de prepararnos y nos fuimos al bosque lo más rápido que podíamos, llegamos al mismo lugar donde pedí el deseo y esperamos a que alguna estrella bajara a hablarnos.
-Hanna, tengo miedo- Me dijo Saly
-También yo lo tengo- Le dije
-Bienvenidas- Escuchamos a alguien
-¿Quién es?- Pregunto Saly asustada
-Soy una estrella- Le respondió
-Ya estamos aquí- Le dije a la estrella
-Muy bien, vayan donde yo voy- Dijo la estrella
Saly dudaba un poco, la abrase con un brazo y le sonreí, comenzó a tener más confianza y seguimos a la estrella sin problema.
-Hanna deja de pelear con nosotros y ve a cazar- Me decía mi abuelo
-No quiero salir a cazar, saben que odio la caza- Les decía
-Hanna, obedece a tu abuelo y ve- Me dijo mi abuela
-Esta bien, iré- Dije con mala gana
Fui al sótano donde estaba todo lo que mi abuelo usaba para cazar cuando era más joven y salí a cazar. Cuando llevaba algunos minutos caminando, estaba empezando a oscurecer y hacia más frió, lo único que logre cazar fueron dos conejos, cuando llegue a un lugar donde no habían muchos arboles, comencé a mirar el cielo y veía las hermosas estrellas que iluminaban la noche, tire las herramientas de caza y la bolsa donde tenia los dos conejos, mire fijamente el cielo y me concentre para pedir un deseo, pensé en la pelea que tuve con mis abuelos.
-¡Deseo que mis abuelos nunca hayan existido!- Dije gritando
Tome las herramientas de caza, la bolsa con los conejos y me fui a casa, al llegar escuche a Saly llorando, deje en el sótano las cosas que use para cazar y lleve la bolsa con los conejos a la casa, entre y vi a Saly en el sofá con cara de haber visto un fantasma y sacaba lagrimas de sus ojos sin parar.
-Hanna, nuestros abuelos desaparecieron- Dijo Saly
-Mi deseo se cumplió- Dije sin pensarlo
-¿Deseaste que nuestros abuelos desaparecieran?- Pregunto Saly
-Si...lo hice- Dije mirando el suelo
-Hanna, eres mala- Me dijo Saly
Saly se fue a su habitación y yo me quede sola, me arrepentí de haber deseado eso, me sente en el sofá y comencé a llorar, de repente escucho a alguien hablándome, mire de un lado para otro y vi a una estrella en la ventana, me acerque lentamente a la ventana y la abrí, la estrella entro a la casa y se ubico en la mesa.
-Hanna, tu y tu hermana están en peligro- Dijo la estrella
-¿A que te refieres?- Pregunte
-Por haber pedido ese deseo ustedes dos van a desaparecer- Me dijo la estrella
-Pero puedo pedir que vuelvan- Dije
-No puedes pedir ese deseo Hanna, es como pedir revivir a las personas- Me dijo la estrella
-¿Qué puedo hacer?- Pregunte
-Ve con tu hermana al mismo lugar donde pediste el deseo y te diré que debes hacer, te espero- Dijo la estrella y desapareció.
Quede quieta por un minuto y me fui rápidamente a mi habitación a prepararme para el viaje, volví al sótano a buscar las cosas de caza por cualquier cosa y entre a la habitación de Saly para llevarla al bosque.
-Lárgate Hanna, no quiero verte- Me dijo Saly cuando entre
-Saly tenemos que salir- Le dije
-¿Por qué?- Me pregunto
-Una estrella me dijo que por pedir ese deseo, las dos vamos a desaparecer- Le explique
-¿Es enserio?- Me pregunto sorprendida
-Si, tengo que ir al mismo lugar donde pedí el deseo y tu tienes que ir también- Le dije
Terminamos de prepararnos y nos fuimos al bosque lo más rápido que podíamos, llegamos al mismo lugar donde pedí el deseo y esperamos a que alguna estrella bajara a hablarnos.
-Hanna, tengo miedo- Me dijo Saly
-También yo lo tengo- Le dije
-Bienvenidas- Escuchamos a alguien
-¿Quién es?- Pregunto Saly asustada
-Soy una estrella- Le respondió
-Ya estamos aquí- Le dije a la estrella
-Muy bien, vayan donde yo voy- Dijo la estrella
Saly dudaba un poco, la abrase con un brazo y le sonreí, comenzó a tener más confianza y seguimos a la estrella sin problema.
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