domingo, 22 de noviembre de 2015

Deseos de Hanna- Capítulo 7

 Cuando desperté, no pude parar de pensar en todos los recuerdos que vi en los agujeros o los recuerdos que vio Saly y nunca sabre que vio, me levante con cuidado evitando despertar a Saly porque a veces ella se volvía una bestia cuando la despertaban y me acerque a uno de los agujeros, vi cuando pedí que mis abuelos desaparecieran y me acerque más tratando de entrar al agujero.

-¿Qué estas haciendo?- Me pregunto la estrella


-Trato de entrar a este agujero y cambiar mi error- Dije


-No puedes hacer eso, si lo haces nunca podrás salir de ahí- Me explico


-¿No puedo cambiar ese recuerdo?- Pregunte


-Nadie puede, el que entre a cualquier agujero nunca más sale- Dijo


 Me aleje lentamente de ahí y me senté al lado de Saly que seguía profundamente dormida, paso un rato y Saly despertó con un poco de flojera.

 Seguimos nuestro camino y de repente vimos una entrada que era completamente blanca y de ahí salían agujeros blancos que era donde se creaban los nuevos recuerdos. Al entrar por ese lugar completamente blanco vimos un cetro.

-¿Ese es el cetro de la generosidad?- Pregunte


-Así es y solo lo pueden tomar los que son generosos de corazón- Dijo la estrella


 Me acerque al cetro lentamente, lo tome y vi que empezó a brillar, también empezaron a brillar la piedra de la fe y el anillo del amor, solté el cetro y me aleje un poco, vi como los objetos se juntaban y formaban una especie de varita o algo así, de repente la varita llega a mi mano sin darme cuenta.


-¿Qué hago?- Pregunte


-Tienes que pedir un deseo- Dijo la estrella -Con esa varita podras pedir solo un deseo y dependiendo de lo que vas a pedir te darán una condición- Explico la estrella


-Deseo que mis abuelos regresen- Pedí


-Si este es tu deseo tienes que aceptar esta condición- Escuche una voz en la varita -Tendrás que convertirte en una estrella y los demás te olvidaran excepto hermana y las estrellas- Dijo la varita


-¡¿Qué?!- Pregunto Saly gritando


-Esa es la una condición- Dijo la estrella


-Hanna, no quiero que te vayas- Dijo Saly sacando lagrimas de sus ojos


-Tengo que hacerlo, es por tu bien Saly- Le dije acariciándole el cabello


-Hanna, te extrañare- Me dijo


-Yo también Saly- Le dije -acepto la condición- Le dije a la varita

 De repente veo que estaba en el cielo y cuando miraba para abajo veía la casa de mis abuelos, me acerque a la casa y veía a Saly que estaba gritando mi nombre, también veía que estaban mis abuelos.

-¿Quién es Hanna?- Pregunto mi abuelo

-¿Es tu amiga imaginaria?- Pregunto mi abuela

-Emm...si- Dijo Saly

 Mis abuelos no se acordaban de mi, Saly fue a su habitación y vi que comenzó a llorar, entre a su habitación y me acerque a ella. Me vio y comenzó a reírse.

-¿Eres tu Hanna?- Pregunto

-Soy yo Saly, te veré todos los días- Le dije

-¿Lo prometes?- Pregunto Saly

-Lo prometo- Le dije

Fin

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